Networking: ¿Parte de la Solución o Parte del Problema?

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Esta es definitivamente la era del Networking. Casi todas nuestras actividades diarias están relacionadas de una manera u otra con diferentes tipos de “Networks” o redes. Gracias a nuestra forma modernizada de vivir, ahora dependemos de redes de suministro sofisticadas para satisfacer hasta nuestras necesidades más básicas.

Todavía a finales del siglo XVIII, los humanos nos organizábamos en pequeñas comunidades. La familia era el núcleo y ésta funcionaba de forma autosuficiente- Ellos mismos se encargaban de cosechar, y producir sus propios alimentos, se confeccionaban sus propias ropas y resolvían otros problemas propios del humano como educación, seguridad y salud discutiendo entre ellos y llegando a acuerdos. No existían “expertos” especializados en algo en particular- todos los miembros de la comunidad participaban en todas las actividades relacionadas con la vida y sociedad de la misma.

Con la llegada del siglo XIX también comenzó la era de industrialización masiva y por ende una nueva forma de vida, que cambió permanentemente la tradicional vida de comunidad y familia como núcleo principal de la sociedad, dándole paso a el estado y corporaciones globales como responsables centrales de abastecimiento y suministro de todas las necesidades básicas de la nueva sociedad.  Éstos son los comienzos de la era “Networking”.

A partir de mediados del siglo XIX y en específico después de la segunda guerra mundial, las nuevas sociedades no necesitaban formar a las personas en todos los ámbitos posibles. Ya no era necesario enseñar a nuestros hijos a cosechar su propia comida, a observar detenidamente la naturaleza y aprender de ella para conseguir subsistir. Ya no era necesario saber tejer, ni cocinar, ni entender de mecánica, física o leyes para poder serle útil a la comunidad. Las grandes corporaciones y el estado se encargan de suministrar todo lo necesario, a cambio de que los miembros de la familia salgan a la escuela, trabajo de fábrica y paguen por el servicio, y paguen los respectivos impuestos.

En la vida moderna, ya no es importante formarte como un ser humano completo. Hoy en día, prácticamente no tienes ninguna presión de aprender a sobrevivir. Puedes elegir dedicarte a un trabajo que sirva en una industria específica y “consumir” el resto- dejar que alguien cocine por ti, haga la ropa por ti, cuidar a tus hijos y hasta darte el suministro de amor propio que no haz logrado desarrollar tú mismo. Los likes en facebook e instagram hacen el trabajo por ti.

He escuchado en múltiples ocasiones que el Networking es la panacea en la vida social y los negocios de hoy en día. Sin ser parte de un Networking, básicamente estaríamos aislados y perdidos. Hoy en día hay redes sociales de todo tipo: Profesionales, educacionales, religiosas, deportivas, de raza, de género… en fin, la lista es infinita. Puedes pertenecer a una infinidad de redes.

La pregunta aquí es, si la existencia y pertenencia a todas estas redes, ¿Nos ha beneficiado más para buscar una unidad real como seres humanos, o nos ha alejado más?

Con la evolución de la tecnología, estas redes se han trasladado a ser virtuales. Antes, había un cierto grupo de personas que se juntaban un par de horas ciertos días de la semana/mes/año para intercambiar ideas, opiniones, ayudarse mutuamente en problemas, o simplemente convivir. Ahora con la aparición de las redes sociales virtuales, básicamente no hay límite en el número y escala de personas que pueden unirse a la red.

Si el Networking es tan beneficioso como dicen, ¿Qué estoy haciendo mal?

No sé cuál sea tu experiencia siendo parte de distintas redes. En mi propia experiencia, puedo decir que al principio cuando me unía a un grupo de Networking que me interesaba, me sentía energizada y con muchas ganas de aprender de los demás y formar lazos de amistad que trasciendan las 4 paredes del lugar. Sin embargo, con el paso del tiempo, me daba cuenta que confiar en el mecanismo puro del Networking me ha dejado una sensación de vacío; Los problemas se discutían una y otra vez, pero no llegábamos a solución alguna. Los lazos de amistad eran difíciles de hacer, tomando en cuenta la cantidad limitada de tiempo que cada uno de nosotros le dedicábamos al grupo. Aveces, me daba la sensación de que la gente se unía no solamente por una causa y un objetivo común, si no que habían propias agendas y propios intereses, y esperaban que siendo parte de la red sus problemas específicos puedan ser solucionados, pero no se interesaban por tus problemas. Siendo honesta, al final creo que eran más bien reuniones superficiales y burdas.

En mi punto de vista, creo que nos han vendido demasiado la idea de Networking como la herramienta número uno para resolver nuestros problemas humanos, y no dudo de sus ventajas, pero es peligroso cegarnos ante los efectos negativos.Las grandes redes, incluso las mejor intencionadas, drenan la verdadera vitalidad de las relaciones humanas: Las relaciones familiares y de comunidad. Las grandes redes, prometen soluciones mecánicas y en base de números (i.e. entre más somos, mejor), a complejos e intrínsecos problemas humanos; Para realmente poder resolver nuestros problemas, se requiere de una intensa interacción de diferentes experiencias de vida, aunados de una intensa cooperación entre un limitado grupo de humanos que están mutuamente relacionados y conocen a fondo la situación.

Hace más de dos mil años, Aristóteles dijo que la participación total en todo el rango de complejas relaciones humanas de todo tipo, era la única manera de desarrollarse como un humano completo. En este caso, las redes de hoy en día dejan mucho qué desear.

Las redes sociales de nuestros días estratifican más y más las actividades humanas; sobretodo, las “redes especializadas” y “profesionales”. Demasiadas redes sociales y de otras índoles, causan confusión y desfragmentación como humanidad. En cada red social, doy una parte de mi: De mi experiencia, de mi historia, de mi vida. Como yo, otros cientos o hasta miles, hacen lo mismo. ¿Cuál es el resultado esperado?  ¿Facebook me ayudará a conseguir más amigos verdaderos?, ¿Linkedin me ayudará a conseguir el trabajo de mis sueños?

Al final, creo que urge como sociedad que no perdamos la vista en lo que realmente es importante: La familia. El núcleo familiar se está perdiendo. La familia y la comunicad local, es el mejor lugar para ejercer nuestra humanidad a fondo: El auto-conocimiento, auto-descubrimiento de uno mismo se da mejor cuando te identificas con un lugar, con una comunidad, con un grupo de personas en donde tienes la libertad y capacidad de expresar todos los aspectos que nos hacen ser humanos.

La globalización nos ha sido vendida como utopía, pero la verdad, como dice Wendel Berry: “No creo que -pensar global- sea fútil, creo que es imposible. No puedes pensar en algo que no conoces, y nadie conoce por completo este planeta. Algunas personas conocen sólo algunas partes y algunas experiencias. La gente que cree que piensa global, trata siempre de reducir el mundo de forma abstracta y a base de estadísticas que básicamente reduce al mundo a verlo sólo en cantidades numéricas simplificadas, lo cual es totalmente ilógico”.

Las redes sociales tal vez nos han dado la ilusión de que los problemas humanos los podemos resolver de forma fácil en cuanto más seamos:  Conseguir trabajo fácil, dinero fácil, amistades fáciles, conseguir salud fácil, conseguir belleza fácil. Ver a la humanidad como una maquinaria gigante que en conjunto entregará los resultados mágicos que funcionen para todos. Es una ilusión y es un problema, que nos valgamos de extensas redes sociales para resolver nuestros problemas- y que la solución se adapte a nuestras necesidades únicas como individuos.

Es urgente reconsiderar y recuperar nuestra total humanidad. Me gustaría finalizar con una frase de John Taylor Gatto, que resume muy bien esta propuesta: “Las personas no pueden estar completas, a menos que decidan juntarse voluntariamente en grupos y almas en armonía. Unirse para aspirar a sueños individuales, familiares y de comunidad, los cuales son consistentes con su propia humanidad y que los hace sentirse completos. Sólo los esclavos son reunidos por otros. Y estos sueños tienen que escribirse localmente, porque el aspirar a más grandes ambiciones sin esta base es perderse de las cosas que realmente dan significado a la vida: El ser, la familia, los amigos, el trabajo y la comunidad íntima”.

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